Voz Valiente

Cuando tengo que hablar en público, no pienso en "quedar bien", pienso en servir: en que mi mensaje puede ayudar a alguien que está delante de mí. Esto baja la presión y me recuerda que no se trata de ser perfecta, sino de ser útil.

Lo que me digo por dentro

Antes de hablar, veo que el miedo empieza en mi cabeza, en lo que me cuento.

  • Cambio el "me voy a quedar en blanco" por "soy capaz, estoy preparada y si me equivoco, sigo".

  • Dedico un par de minutos a imaginar que la charla va bien: respiro, hablo con calma y termino con buena sensación.

Cómo calmo mi cuerpo

El miedo se nota en el cuerpo, así que lo uso a mi favor.

  • Hago varias respiraciones profundas: inhalo contando 4, exhalo más lento contando 6, y repito hasta notar que bajo una marcha.​

  • Suelto tensión moviendo cuello, hombros, manos, y adopto una postura abierta: pies firmes, espalda erguida y mirada al frente.

Cómo me preparo

Descubro que cuanto más claro tengo mi mensaje, menos miedo siento.

  • Organizo lo que voy a decir en 3 ideas sencillas: inicio, desarrollo y cierre. No memorizo frases, memorizo el mapa.​

  • Practico en voz alta, me grabo o lo ensayo con alguien de confianza para acostumbrarme a escucharme y verme.​

Cómo entreno poco a poco

En vez de obligarme a dar "el gran discurso" de golpe, me expongo de forma gradual.

  • Empiezo hablando en grupos pequeños: familia, amistades, reuniones pequeñas, y poco a poco aumento el tamaño del público.​

  • Acepto que al principio estaré nerviosa, pero sé que cada vez que lo hago, mi miedo baja un poco y mi confianza sube.​

Cómo trato mis pensamientos

Sé que muchos miedos vienen de lo que imagino que puede salir mal.

  • Cuando aparece "se van a reír de mí" o "lo voy a hacer fatal", lo cuestiono y lo cambio por algo más realista: "puede que me equivoque, y aun así puedo seguir y aportar".​

  • Si el miedo es muy intenso y me bloquea mucho, me doy permiso para pedir ayuda profesional (psicoterapia o coaching específico en oratoria) para trabajarlo más a fondo.​


© 2023 El Blog de Madalina Dumitrache. Todos los derechos reservados.
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar