Recuerdo
Durante años he buscado respuestas fuera. He cambiado de trabajo, de ciudad, de relaciones, de estilo de vida, intentando llenar una sensación de vacío que no sabía explicar. Parecía que siempre me faltaba algo: más reconocimiento, más seguridad, más amor, más "algo" que nunca llegaba del todo.
Un día me hice una pregunta distinta: "¿Y si lo que estoy buscando fuera está, en realidad, dentro de mí y lo he olvidado?". Esa pregunta abrió una puerta. Empecé a mirar menos hacia fuera y más hacia dentro. Empecé a preguntarme quién soy, más allá de mis roles, de mis logros, de mis fracasos y de todas las etiquetas que he ido acumulando con los años.
Me di cuenta de que durante mucho tiempo he vivido identificada con un personaje: la que tiene que poder con todo, la que no puede fallar, la que siempre está fuerte, la que no molesta, la que se adapta para que nadie la rechace. Ese personaje me ayudó a sobrevivir en muchos momentos, pero también me alejó de mi verdad.
Recordar quién soy, para mí, no ha sido un momento mágico, sino un viaje. Un viaje hacia dentro. Un camino en el que he tenido que parar el ruido, escuchar mi mente, observar mis creencias y aceptar que muchas de ellas no eran realmente mías. He tenido que revisar qué historias me cuento sobre mí, sobre los demás y sobre la vida, y ver cómo esas historias condicionan todo lo que vivo.
En este proceso he descubierto algo importante: la vida no está en mi contra, aunque a veces duela. Lo que veo fuera muchas veces choca con ideas conflictivas que sigo sosteniendo dentro, con miedos, culpas o necesidades de control que no me dejan en paz. Cuando empiezo a cuestionar esas ideas, poco a poco, aparece más espacio, más calma, más claridad.
Para mí, recordar quién soy es dejar de definirme solo por lo que hago o por lo que otros opinan, y empezar a sentir una base más profunda en mí. Es confiar en una parte más sabia, más amorosa y más grande que mi miedo, y permitir que esa parte tenga voz en mis decisiones, en mis relaciones y en la forma en la que miro mi historia.
Sigo en este viaje. No tengo todas las respuestas, pero hoy sé que cada vez que vuelvo a mí, que respiro, que me escucho de verdad y que soy honesta con lo que siento, doy un paso más hacia ese recuerdo. Y quizá, igual que me está pasando a mí, tú también estés en ese momento en el que la vida te susurra: "Deja de correr fuera. Siéntate un momento contigo. Recuerda quién eres".
