Polaridad

Durante mucho tiempo he vivido atrapada entre extremos: o fuerte o vulnerable, o buena o egoísta, o éxito total o fracaso absoluto. Sentía que tenía que elegir un lado y mantenerlo, como si solo una parte de mí fuera aceptable y la otra tuviera que esconderla.​​

He ido comprendiendo que mi vida es una danza constante entre polaridades: amor y miedo, control y confianza, luz y sombra, acción y descanso. No soy solo una cosa; en mí conviven muchas versiones, muchas fuerzas opuestas que, en realidad, buscan integración y no guerra.​​

Antes peleaba con lo que consideraba "negativo" en mí. Rechazaba mi rabia, mi necesidad, mi vulnerabilidad, mi deseo de descanso. Quería quedarme solo con lo luminoso: la parte fuerte, resolutiva, disponible, siempre amorosa. Esa lucha interior me agotaba y me hacía sentir falsa.​

Algo empezó a cambiar cuando dejé de ver mis polaridades como defectos y empecé a mirarlas como partes legítimas de mí. Me pregunté: ¿qué quiere proteger esta rabia?, ¿qué está intentando cuidar esta parte controladora?, ¿qué me está mostrando esta vulnerabilidad que tanto me incomoda? Al hacerme esas preguntas, apareció curiosidad donde antes había juicio.​

He descubierto que integrar no es mezclarlo todo sin criterio, sino sostener los opuestos sin que me rompan. Puedo ser firme y a la vez sensible, puedo liderar y a la vez pedir ayuda, puedo tener miedo y aun así avanzar. No se trata de elegir entre una cosa u otra, sino de ampliar quién soy para incluir más matices.​​

Hoy, cuando una polaridad se activa con fuerza, ya no corro tan rápido a corregirme. Me observo y me pregunto qué está necesitando esa parte de mí: ¿seguridad, expresión, descanso, límites, contacto? En lugar de expulsarla, la escucho y decido cómo quiero actuar, integrando su mensaje sin dejar que dirija mi vida en automático.​​

Cuanto más dejo de pelear con mis polaridades, más paz siento por dentro. Ya no necesito ser perfecta ni encajar en una sola etiqueta; me permito ser compleja, cambiante, a veces contradictoria. Y en esa complejidad descubro algo nuevo: una unidad más profunda que abraza todas mis partes y me permite vivir con más libertad y coherencia.​​


© 2023 El Blog de Madalina Dumitrache. Todos los derechos reservados.
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar