Ley de Vibración

Todo vibra: mis pensamientos, mis emociones, mi cuerpo. Atraigo según lo que vibro, no solo según lo que digo que quiero. Si quiero otra realidad, tengo que elevar mi vibración.​​

Ejemplo: quiero más abundancia económica, pero vivo en queja, miedo y comparación. Esa vibración baja choca con la abundancia que digo que deseo. Cuando empiezo a practicar gratitud diaria, mover el cuerpo, respirar profundo y rodearme de mensajes de prosperidad, mi energía sube. Desde ahí, se me ocurren ideas nuevas, me atrevo a ofrecer mis servicios y aparecen clientes alineados.

© 2023 El Blog de Madalina Dumitrache. Todos los derechos reservados.
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar