Presencia
Me doy cuenta de que cuando no vivo en el presente, mi mente suele quedarse atrapada entre el pasado y el futuro. Si me quedo en el pasado, me lleno de culpa o tristeza por lo que ya no puedo cambiar. Si me pierdo en el futuro, aparece la ansiedad, el miedo o la preocupación por lo que aún no ha pasado.
Entiendo que el ego usa el tiempo para mantenerme repitiendo viejas heridas, como si lo que viví antes tuviera que seguir igual. Pero tengo la opción de volver al presente, porque es aquí y ahora donde puedo sanar, cambiar y elegir la paz. Si perdono lo que viví y suelto la necesidad de controlar lo que viene, empiezo a experimentar calma y claridad.
Hoy aprendo a estar más presente, a dejar atrás lo que ya fue y a confiar en que aquí, en este momento, tengo el poder de vivir con paz y conciencia.
