Reencuentro
A veces siento que mi mente va rápido y se pierde entre el pasado y el futuro. Cuando noto que aparece la culpa por lo que ya sucedió, o la ansiedad por lo que podría pasar, sé que necesito volver a mi centro y encontrar paz. Reconozco que el ego usa el tiempo para mantenerme repitiendo viejas heridas y alejándome del presente, pero tengo el poder de cambiar eso.
Para reconectar conmigo y con el aquí y ahora, sigo estos pasos sencillos para practicar la presencia:
Observo cómo me siento
Antes de hacer nada, tomo unos segundos para preguntarme cómo está mi cuerpo y mi mente. Reconozco si hay tensión, miedo o ansiedad.Respiro profundo y suave
Llevo mi atención a la respiración, sintiéndola entrar y salir. Si me distraigo, vuelvo suave y amablemente al ritmo natural de mi respiración.Escucho mis pensamientos sin juzgar
Dejo que los pensamientos vengan y se vayan, sin luchar ni querer cambiarlos. Simplemente los observo y me doy cuenta de lo que pasa por mi cabeza.Me permito sentir emociones
Sin querer cambiarlas ni reprimirlas, dejo que las emociones se expresen en mí. Las acepto y reconozco, sabiendo que forman parte de mi experiencia.Elijo cómo quiero pensar
Me pregunto: ¿Cómo quiero mirar esta situación? Decido conscientemente atender a pensamientos que me traigan paz y claridad.Suelto el control del pasado y del futuro
Me recuerdo a mí misma que lo único que existe es este momento. Suelto emociones, recuerdos y expectativas que no me sirven ahora.Agradezco este instante
Aprovecho para dar gracias por el aquí y el ahora, reconociendo que la presencia es un regalo y mi fuente de poder interior.
Cuando practico estos pasos, me doy cuenta de que el presente es el único instante real donde puedo sanar, transformar y vivir con paz. Aquí es donde elijo estar, dejando atrás lo que ya fue y confiando en que este momento es suficiente.
